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El Cristo de la Sangre recorrió el Barrio |
| 08.04.12 - A. S. / P. W. R. | |||
Las tres tallas salieron de la carpa instalada en el atrio de la iglesia de San Cristóbal, cerrada a cal y canto desde los terremotos Emoción al volver a ver al titular del Paso Encarnado en la calle tras la suspensión del pasado año por la lluvia
El Cristo de la Sangre, alzado por los costaleros. :: PACO ALONSO / AGM Pero este año también los 'encarnados' lo han tenido difícil. Los terremotos dañaron gravemente su iglesia, que desde entonces permanece cerrada. Los tronos salieron desde una carpa instalada en el atrio del templo. Su entrada principal asemejaba a la de San Cristóbal y así la salida se hizo menos dura. Aplausos y vivas acompañaron al Cristo de la Sangre cuando cruzó el umbral de la carpa. Antes, los habían recibido el Señor de la Penitencia y la Santísima Virgen de la Soledad. Todo el Barrio se vistió de encarnado para volver a ver a su titular desfilar a hombros de los costaleros que lo alzaron una y otra vez hasta lo más alto del cielo. Bizcochos de las Clarisas Y las saetas sonaron una y otra vez en cada esquina. Cantos desgarrados que silenciaban por momentos los tambores de la banda. El resto de las cofradías de la ciudad se volcaron y participaron con nazarenos y estandartes y hasta hubo una amplia representación de la cofradía de los 'coloraos' de Murcia. El regreso a casa de lorquinos y visitantes se hizo dulce, ya que las Damas de la Soledad ofrecieron bizcochos de las Clarisas y chocolate, cuando acabó la procesión.
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