|
|
La ciudad despertará con el vía crucis del Socorro |
| 25.03.10 - G. M. P. | |||
|
El cortejo volverá a pasar por la calle Honda y bordeará las ruinas romanas del Molinete con las primeras luces del Viernes de Dolores La primera procesión de España saldrá a las cuatro de la mañana desde la ladera del castillo de la Concepción
Los tronos del Cristo del Socorro y de la Soledad del Consuelo en la puerta de Santa María de Gracia, en una foto de archivo. :: p. sánchez / agm La Ilustre Cofradía del Santo y Real Cristo del Socorro lleva años luchando por mantener sus costumbres frente a los contratiempos que han ido surgiendo últimamente. Aunque hace años que ya no sale de las ruinas de la catedral antigua, por las excavaciones arqueológicas que permitieron recuperar el Teatro Romano, lo hace ahora de la calle de la Concepción, al abrigo del cerro del mismo nombre, el lugar más cercano a donde empezó todo. Esa no ha sido la única traba. Los andamios en fachadas de la calle Honda también han impedido que la considerada primera procesión de la Semana Santa de España pase cerca del Molinete durante los últimos años. Pero eso también quedará superado en muy pocas horas. El vía crucis discurrirá la próxima madrugada por Honda, en su tramo comprendido entre la plaza de San Sebastián y la esquina de Balcones Azules. El cortejo entrará por esta última calle para bordear los restos arqueológicos romanos del Molinete y buscar el tramo que aún queda de la calle Ignacio García, para salir hacia la plaza de San Francisco camino de la iglesia de la Caridad. La primera procesión saldrá a las cuatro de la mañana para despertar a Cartagena en el día de su Patrona, la Virgen de la Caridad. El cortejo se pondrá en marcha en la plaza de San Ginés y recorrerá las calles San Francisco, Campos, San Miguel, Aire (iglesia de Santa María de Gracia), plaza de San Sebastián, Honda, Balcones Azules, Ignacio García, plaza de San Francisco, Arco de la Caridad, San Vicente, plaza del Sevillano, Serreta, Caridad (misa en la iglesia de la Caridad), Plaza Risueño, Duque y plaza de San Ginés. La composición del vía crucis es: estandarte de la cofradía, trono de la Virgen de la Soledad del Consuelo, junta de damas de la Virgen, penitentes y promesas; cruz tosca, alumbrantes, presidencia y trono del Cristo del Socorro. Por rincones típicos Lo singular es que el Cristo Moreno, obra de Manuel Ardil, y la Madre de los Poetas y Toreros, de Hernández Navarro, sigue despertando el interés de cientos de personas que cada año van buscando sus tronos por las calles de aquella Cartagena singular que casi ha desaparecido para dejar paso a la ciudad moderna. A los procesionistas de verdad les gusta ver la salida del cortejo pegados a la fachada del bar Sol, seguir al Crucificado y a su Madre hasta Santa María de Gracia y participar en la estación de penitencia ante la primitiva patrona de la ciudad, la Virgen del Rosel. A esa hora, buena parte de los espectadores son relevados por los que madrugan para ver la llegada a la iglesia de la Patrona, sobre las seis de la mañana. Tras esa parada, la procesión vuelve a la calle, donde se rezan las últimas estaciones del vía crucis de camino a la plaza de San Ginés, donde se le cantará la Salve a la Virgen a modo de despedida. El origen de la Cofradía del Cristo del Socorro se remonta al año 1691, cuando fue fundada por el marino Pedro Colón de Portugal de la Cueva y Enríquez, Duque de Veragua. Lo hizo para honrar a un Crucificado que recibía culto en la catedral de Cartagena y al que se le atribuyó la curación milagrosa de su segundo hijo, enfermo con apenas dos años. Aquella imagen primitiva desapareció y, con ella, los hechos prodigiosos. Aun así, el Cristo Moreno sigue despertando gran fervor entre los cartageneros.
|
