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Los marrajos sobrecogen en el Santo Entierro con un desfile majestuoso |
| 06.04.12 - LA VERDAD | |||
San Juan lucirá su trono remodelado en una noche del Viernes Santo donde los morados exhiben tallas de Capuz y González Moreno
Vista del trono del Santo Sepulcro, del imaginero José Capuz, en una fotografía de archivo. :: PABLO SÁNCHEZ / A Una de las principales novedades de este año es que la agrupación de San Juan podrá lucir la remodelación del trono de su titular, realizado en 1935 por el artista Aladino Ferrer. Esta operación ha permitido añadirle una vara más para mejorar la distribución del esfuerzo entre los 140 portapasos que necesita para ponerlo en la calle. La reforma también ha logrado reducir unos 430 kilos el peso de la plataforma, gracias a la optimización en el diseño y los materiales empleados. Se trata de un concienzudo trabajo que ha sido coordinado por el ingeniero y directivo de la agrupación José Sánchez Artés. El recogimiento y la solemnidad marcan esta procesión, donde predominan los colores oscuros, -salvo el caso de San Juan de inmaculado blanco-, el luto hebreo y una imaginería impresionante de escultores como José Capuz y Juan González Moreno, entre otros de prestigio. Numerosas autoridades Los capirotes del Santo Cáliz, con su cruz guía y el trono bocina con los cuatro evangelistas creados por el valenciano Manuel Biot, abren la marcha, seguidos por el tercio de granaderos. La agrupación titular marraja, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, con el trono que lleva la imagen de Capuz a ruedas, sale por delante del Expolio. Luego llegan la Agrupación de la Santa Agonía, el Cristo de la Lanzada y el trono del Descendimiento, una de las tallas más relevantes de Capuz. La Virgen de la Piedad, en su trono a ruedas y con un tercio, abre camino a la Agrupación del Santo Entierro. Con el Cristo del Santo Sepulcro salen en la procesión los miembros de la Corporación municipal, así como las autoridades eclesiásticas locales. Cerrando el cortejo pasional irán los tronos de María Magdalena, San Juan y la Virgen de la Soledad, a hombros. La hora de recogida prevista oscila en torno a las 2.50 horas del Sábado Santo, no sin antes recabar las ovaciones de los miles de cartageneros que no dudan en pasar la madrugada en vela para cantar la salve.
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